Buscar

18 ene. 2014

La Piedra del agradecimiento ¿Cuestión de fe?

La Piedra del agradecimiento ¿Cuestión de fe?

Piedras de agradecimiento

Hace unos años en mis vacaciones, tomé un alto en el camino y me propuse relajarme y meditar. Encontré por casualidad la historia de El Secreto. No sin cierto escepticismo.
Al principio venía con subtitulos en castellano. En una Navidad me regalaron el libro y después conseguí ver la versión castellana en Youtube.
Historia basada en la Ley de la Atracción: "Eres consecuencia de lo que atraes" "Lo que piensas, bueno o malo, viene hacia ti"

Entonces me planteé:

piedras de agradecimiento

La piedra del agradecimiento ¿Es una cuestión de fé?


¿Es cuestión de fé, la motivación? O ésta ¿conduce a aquella?

Piedras de agradecimiento es un lugar donde se producen los milagros.
Volvemos a lo mismo, al tópico: Los milagros no existen. Mira lo que está pasando a nuestro alrededor. Todo es autosugestión. ¿Seguro?

La historia de las piedras de agradecimiento me dejo ¡Cuajado! Asímismo. ¿Puede la fé, curar?
Puede que sí, puede que no.
Una vez que acabéis el video os saltarán muchas dudas. Aunque una se que la vas a decir: Es un "rollo, un montaje"
A mí me hizo cabilar.
Tener fé no es una cuestión religiosa. 
Tener fé es creer en uno mismo, es rozar el opti-mismo.
No. En lugar de no, ¿Porque no?

No creaís que con este post trato de convencer. Faltaría más.
Ni lo pretendo, ni lo deseo.
Sólo que a veces, hay que darnos una oportunidad a nosotros mismos, a la vez que plantearnos el ¿Y sí...? (Aprendido de un instructor del Método Silva)

He escuchado hasta la saciedad esta máxima:

Si con lo que hacemos y como lo hacemos no conseguimos resultados, vamos a cambiar las formas de hacerlo y conseguiremos resultados diferentes.

¡Qué no! No es filosofía.

Las piedras de agradecimiento es una historia real de un hombre que tenía a su hijo enfermo. Resulta que Lee Brower (Video El Secreto) cuenta una experiencia le fue útil la piedra de agradecimiento.
Le preguntó al médico que quería comprar piedras de agradecimiento, a lo que éste dijo, que podía encontrarlas en las orillas de los ríos. Consiguió sanar a su hijo. Fue tanto el éxito que la gente asombrada, le dijo que dónde podría conseguir piedras de agradecimiento. El mismo las busco y las vendió y de esa forma consiguió que otras personas sanaran. Contribuyendo a una labor social, filantrópica y a la vez ayudando a los demás.

Una bonita historia similar a la de Forrest Gump con el negocio de las gambas.

Así que nunca mejor dicho: ¡Que no te metan la gamba!



Minuto 35:32 del vídeo

Derechos de foto:  Alvimann from morguefile.com
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...