Amortizaciónes en contabilidad. Cómo entenderlas


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Cómo entender las amortizaciones
A menudo me preguntan amigos y conocidos temas contables, siendo la partida de amortizaciones una de la más complicadas, sobre todo los que empiezan y quieren llevar la contabilidad ellos mismos con programas contables. Pero a la hora de hablar de se hacen un lío que quiero aclarar y ayudar brevemente.


Existen dos tipos de amortizaciones básicas, y una tercera más complicada de entender que es el llamado Cash Flow (que en nuestro sistema contable no tiene nada que ver con el sistema anglosalón) sin que una tenga nada que ver con la otra:
la amortización de un préstamo, y
la amortización del inmovilizado
y el referido Cash Flow.

Cómo calcular la amortización de un préstamo


Bien en referencia al primero cuando se habla de amortización de un préstamo (bancario) en la mayoría de las veces, hace referencia a las cuotas que se pagan mensualmente (normalmente) para ir liquidando poco a poco un préstamo pedido. Estas cuotas pueden ser sobre un importe a pagar, fijo o variable, llevan aparejado un nominal, o sea la parte de capital, añadido a unos intereses.
Para poner un ejemplo:

Pides un préstamo de 12.000 Euros a pagar en 60 meses (5 años). y al 7% de interés

Vencimiento    Intereses   Amortización   Total    Saldo Disponible
 01-05-2013       70,00       200,00      270,00     11.800,00
 01-06-2013       68,83       200,00      268,33     11.600,00

Y así hasta terminal el préstamo.
También puede ser una cantidad del capital donde aumenta el capital (amortización) y disminuyen los intereses y la mensualidad a pagar es la misma durante todo el período.

Cuáles son las amortizaciones contables

Haciendo referencia al otro tipo de amortizaciones, son las amortizaciones del inmovilizado. El inmovilizado hace referencia al activo no corriente o como se llamaba antes activo fijo y es el referente a adquisiciones que hace la empresa en inmuebles, vehículos, mobiliario, utillaje.

Al hablar de amortizaciones, se amortizan todos los activos superiores a 600 Euros, o sea amortización base superior a 600 Euros. Por lo que en sentido contrario, todo bien mueble, objeto, útil inferior a 600 Euros no es necesario amortizarlo, o sea puedes llevarlo directamente a la cuenta de gastos. De ese modo, también consigues no sobrecargar las subcuentas de inmovilizado, y como efecto de esto, las subcuentas de amortizaciones.

La Agencia Tributaria fija unas tablas para las amortizaciones, basada en unos índices y que no tienen otro objeto que constituir una deducción fiscal  (anual, hasta la amortización del bien o sea hasta que este todo el importe deducido) en el Impuesto sobre la renta de autónomos (IRPF) o del Impuesto de Sociedades.

Cómo calcular la amortización anual


Por ejemplo, un caso (sin precisar): supongamos que hemos comprado un furgón por valor de 36.000 Euros. Entonces según las tablas de la Agencia Tributaria (siempre suponiendo) el bien tiene 10 años para amortizarse.

De ese modo, la deducción fiscal, grosso modo sería de 3.600 Euros.

Y finalmente el Cash Flow, al que le dedico otro post, es el referente  a lo que resulta del resultado neto, o sea a los beneficios menos el impuesto de beneficios (Beneficio después de impuestos), al que se le suman las amortizaciones y en su caso la dotación a provisiones.



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