Lo que queda del día me lo bebo con un vaso de leche

Lo que queda del día
es poco, sólo decidirse a acostarse y ya está. Ya se ha ído el lunes, y se va un trozo de vida en este nubarrón de país sin solución.
Lo que queda del dia me lo como con un vaso de cacao y galletas. Nos hemos ganado el sustento entre la incertidumbre y los compás de espera.



Los noticieros ni los necesito.

Mi información es twitter.

Queda algo del dia
Ahora te llaman adicto a Internet.
Antes serías adicto a la Televisión
Y ¿los millones de adictos al fútbol? Es que no son pocos.
Recuerdo en mi infancia, que Franco ponía partidos de fútbol para adormecer a las masas. Y estos, guardando las distancias, no ponen ninguno, además en todos las cadenas. Por eso nos quejábamos que teníamos sólo una televisión, con dos canales, el primero y el UHF.
Me río. La vida es una comedia que hay que saber vivirla. Y la mejor manera, es pasando.
Me he hecho pasota. Puede.
Como dijo un escritor (leía mucho antes de la crisis) vivimos en una intensa procrastinación (dejar para después).
¿Qué dejamos para después? Deseando que llegue un domingo. Nunca he visto a la gente tan cabreada. Y no es para menos.
Hoy no os voy a hablar de pymes.
Porque tenerlo claro, A las pymes nadie nos quiere.

Hoy quizá vengo algo pesimista y aprovecho lo que queda del dia


Ciertamente porque inicio un nuevo proyecto que es como empezar de cero

A los que aventuramos, arriesgamos, carecemos de horarios fijos, de sueldos fijos, de vidas fijas, de vacaciones enteras, nadie nos quiere. Porque es un mal ejemplo para el país. Ya lo dijo el presidente de la CEOE (Nunca me he sentido representado por ninguno porque defienden a la gran patronal) el domingo: España no es un país de emprendedores. Están surgiendo las start ups, el crowdsoursing. Pero a los politicos de uno u otro signo le importamos un bledo. Ellos sólo quieren un voto cada cuatro años y a gobernar de espaldas a una parte de la población.
Por eso en lo que queda del día voy a ir cerrando los ojos y olvidarme de todo hasta mañana.


Derechos de foto:  Karpati Gabor