Cómo conseguir el punto de equilibrio en la empresa

Hoy escribo sobre el punto de equilibrio. Si tan interesante es un equilibrio presupuestario a nivel de países, y de empresas multinacionales, también puede resultar muy interesante conseguir el punto de equilibrio en la pyme.

punto de equilibrio

Cómo conseguir el punto de equilibrio


De una forma sencilla habría que empezar por un plan de ingresos y gastos simple y detallado.

Si por el Entorno y los datos del euribor, sabemos que la recuperación económica va a ser lenta y la demanda igual, mejor que cojamos las cifras del anterior ejercicio.

Cómo elaborar un plan detallado de ingresos y gastos


Sobre los ingresos hay que configurar las Compras y los Gastos Fijos.

Ello quiere decir que si tenemos 300 u.m.(u,m.:unidades monetarias) previstas de ingresos, los Gastos (Incluidas las compras) no podrán ser superior por ejemplo a 200 u.m.),
Con las compras, hago referencia a las compras de mercaderías o mercancías para revenderlas. Esa es la clave del comercio y en el beneficio entre lo que se vende y lo que ha costado vender esa mercancía o producto está la ganancia que permite la continuidad de un negocio.

Siguiendo el esquema sobre las compras si entre los Ingresos y aquellas, estuvieramos en 300 u.m., sería por decirlo así, un equilibrio bruto, que no  garantiza un resultado positivo, pues hay que incluir después la depreciación del activo fijo o activo no corriente,
y si se han incluido o no los gastos financieros, que son los gastos derivados de préstamos o de cuentas de crédito que obtiene la empresa con entidades bancarias, precisamente para financiar el Activo.

Claro está que si los gastos financieros son bajos y en el ejemplo de arriba los Gastos no superan las 200 u.m. puede estar acertado el ejercicio pues cabe pensar que habrá beneficio, siempre y cuando también la depreciación del activo, llamada amortización del Activo, no sea elevada.

No hay que confundir la amortización del Activo con la amortización de cuotas de un préstamo que eso es otro concepto.

Ahora viene lo más difícil:
Seguir el plan. Hay que ser duro, incluso añadiría que estricto, y paradójicamente flexible si las cifras fluctuan a mejor. Con ello no hay que confiarse, aunque permiten cierto respiro, con la consecución

Por lo tanto si las cifras se desvian al contrario, o sea inferior a lo presupuestado, el objetivo está claro: mejorar ingresos o reducir gastos.

Finalmente, si el plan se consigue en la práctica y se consigue el equilibrio financiero, se alcanza lo que comúnmente y en contabilidad se llama Punto de Equilibrio o Umbral de Rentabilidad.

Nunca está de más, solicitar los servicios de un asesor financiero, si tu pyme tiene un volumen de ventas interesante.

Imágen: Stevepb